El abogado advirtió sobre brechas estructurales en el mercado laboral chileno. “Las causas del desempleo en Chile son internas”, aseguró.

Con esa frase, el abogado y experto laboral Fernando Arab abrió su exposición en el Encuentro de Líderes de CIRPAN, instancia realizada en INACAP Renca que reunió a ejecutivos de empresas del norte de Santiago para analizar los principales desafíos del mundo laboral.

Su diagnóstico fue claro: el país enfrenta tensiones estructurales que van más allá del contexto internacional y que están impactando directamente en la calidad del empleo, la productividad y la operación de las empresas.

Un empleo que no logra recuperarse

Durante su presentación, Arab mostró cifras que reflejan un mercado laboral aún debilitado. Chile mantiene una tasa de desempleo sobre el 8%, lejos del promedio de la OCDE, que se sitúa en torno al 5%.

Pero el foco no estuvo solo en la cantidad de empleo, sino en su calidad. “El 80% de los nuevos empleos que se están creando es subempleo”, advirtió, explicando que muchas personas trabajan en ocupaciones que no aprovechan sus competencias.

A esto se suma otro fenómeno: el tiempo para encontrar trabajo ha aumentado de forma sostenida. Hoy, una persona puede tardar en promedio 7,5 meses en reinsertarse laboralmente, llegando incluso a casi un año en personas mayores.

Productividad estancada y rigidez laboral

Otro de los puntos críticos abordados fue la productividad. Según expuso, Chile se ubica entre los países con menor productividad dentro de la OCDE y no ha mostrado avances significativos en los últimos 16 años.

“Tenemos productividad prácticamente cero”, señaló, vinculando esta situación a factores como la baja efectividad de la capacitación y un entorno regulatorio exigente.

En esa línea, advirtió que el país enfrenta una legislación laboral rígida, lo que dificulta la adaptación de las empresas en un contexto cambiante.

El impacto de las nuevas leyes

La exposición también abordó los principales cambios normativos que marcarán el escenario laboral en 2026. Entre ellos destacan la implementación gradual de la jornada de 40 horas, el aumento del salario mínimo, la reforma de pensiones y la entrada en vigencia de la Ley de Protección de Datos Personales.

A esto se suma la Ley Karin, que —según señaló— ha generado un alto número de denuncias y desafíos en su aplicación.

Un llamado a mirar el problema de fondo

Más allá de los datos, el mensaje central de Arap fue una invitación a abordar el problema desde una perspectiva estructural. El mercado laboral chileno —planteó— no solo enfrenta un déficit de empleo, sino una brecha en la calidad del trabajo, la productividad y la forma en que se están implementando los cambios regulatorios.

Un diagnóstico que resonó entre los asistentes y que refuerza una idea clave: los desafíos del empleo en Chile requieren más que ajustes aislados, necesitan una mirada integral.