Las compañías adheridas al APL III de CIRPAN trabajan en la selección de iniciativas concretas levantadas junto a municipios locales, en una meta que incorpora el concepto de valor compartido.

Las empresas que forman parte del Acuerdo de Producción Limpia III (APL III) impulsado por CIRPAN A.G. participaron en un taller de trabajo para avanzar en la Meta 8 del acuerdo, que les exige desarrollar proyectos de beneficio comunitario en las comunas donde operan.

Durante la jornada, las empresas revisaron los requisitos de la meta y recibieron un dossier con iniciativas y proyectos identificados junto a municipios de la zona norte de la Región Metropolitana, territorio donde se concentra la mayor parte de las industrias del APL III. La idea es que las empresas seleccionen, de manera colaborativa, cuáles ejecutarán como parte de sus compromisos.

Lo que distingue al APL III de otros acuerdos similares en el país es precisamente esta meta: incorporar de manera explícita el valor compartido como requisito en elAcuerdo de Producción Limpia en Chile. El enfoque comenzó a desarrollarse en el APL II y se consolidó en la versión actual.

CIRPAN es un gremio de base territorial lo que significa que agrupa a empresas instaladas en una misma zona geográfica. Eso le permite impulsar acciones que respondan a desafíos locales compartidos y coordinar con municipios e instituciones del territorio.