27 Febrero 2013
En  los últimos años, la Unión Técnica Automotriz creció cerca del 35% anual. La asombrosa cifra que da cuenta de un manejo ambicioso de los negocios, pero a la vez cuidadoso, no llegó de la noche a la mañana. Fue, por el contrario, el resultado del esfuerzo y obstinación de los hijos del fundador de la empresa, Marcel Bunout Espínola, quienes tomaron las riendas de la compañía tras el deceso del recordado ejecutivo, en 2008.
El mayor de ellos, Marcel Bunout Cifuentes, relata que este proceso de cambio no estuvo exento de complicaciones debido, principalmente, a los resquemores de su padre de delegar y tomar riesgos, y a la posterior decisión de sus hijos, de buscar un socio y separar las líneas de negocios para potenciarlas.
Y es que la UTA fue la empresa que Bunout Espíndola levantó y acompañó por casi 50 años y por la que trabajó duramente, casi sin descanso. Pero si bien la forma de enfrentar el futuro de la compañía difería entre padre e hijo, los positivos resultados alcanzado en estos años demuestran que las cosas pueden ir bien encaminadas cuando hay una herencia de empuje y visión empresarial.
Conozca más sobre esta empresa de la voz de su gerente general, en la recién publicada revista de Cirpan, Somos Norte, N 8.