editorial_estrategia_jcmartinez_okLa producción industrial manufacturera de Chile solamente creció un 0,5% comparado con el año anterior. Consecuentemente, la ocupación industrial también viene en baja, al revés de lo que ocurre en la industria financiera y el retail. Esta baja de la industria manufacturera es preocupante si pensamos que nuestro país ha seguido por la senda del crecimiento: 5,3% en términos globales para 2013 con un PIB per cápita de US$19.000.

La inversión ha crecido en 12% anual, se han creado más de 900.000 empleos y las remuneraciones han mejorado en más de 30% en los últimos cuatro años. Sin embargo, hay que tener cuidado de no encandilarse con estos resultados porque tenemos amenazas en la puerta.

El dólar sobrepasa los $550 (el efecto en la inflación es de gran incidencia dado el nivel de importaciones), el precio del cobre sigue volátil, el costo de la energía y mano de obra suben considerablemente, sin posibilidad de reducciones en el corto plazo. Por lo tanto, vamos a continuar viendo el cierre de industrias locales, perdiendo puestos de trabajo frente a fábricas extranjeras que entran a nuestro mercado en condiciones más favorables.

En un mundo globalizado es imposible mantener una economía fuerte y sana sin un comercio internacional competitivo. Ha llegado la hora de diversificar nuestra oferta manufacturera exportable y de sustitución de importaciones e impulsar la manufactura de alta tecnología, que atrae los buenos empleos que nuestra creciente y demandante clase media está requiriendo.

La manufactura es la principal generadora de la innovación tecnológica y ésta es la fuente de efectos multiplicadores que generan el crecimiento económico más importante en las sociedades modernas. Es un excelente motivador para sostener y expandir una educación y capacitación adecuada, tan necesaria actualmente. Al revés, una baja participación de la manufactura local en nuestras actuales exportaciones y mercado interno contribuye a aumentar los déficits comerciales y elimina la esperanza de poder recuperarlos.

Es importante que el sector público y privado se siente a diseñar una política industrial manufacturera de acuerdo a metas y objetivos que requiere el país para continuar esta senda de crecimiento, pero esta vez fundada sobre roca sólida.

Fuente: Estrategia