Cómo actuar frente a la emergencia de incendios forestales que afecta al país

​Actuar en el control de incendios forestales es una actividad que tiene alto riesgo de sufrir accidentes y requiere de conocimiento, entrenamiento y equipamiento especial para poder llevarla a cabo, como la que tienen los brigadistas, por lo tanto no es recomendable que sea realizada por personas que no cumplan con estos requisitos.

Ante la difícil situación que están enfrentando muchos de nuestros compatriotas, el gerente de Prevención de la ACHS, Arturo Cares, señala que “lo fundamental al querer actuar es tener la mayor cantidad de información posible. Se puede tener una preocupación por los bienes, pero si no se cuenta con información y conocimiento puede que el trabajo que se haga sea en vano y se pierda tiempo valioso para la evacuación de las viviendas”.

En este mismo escenario, si usted está en la zona de emergencia, Cares recomienda crear un plan de emergencia en cada hogar, definiendo el lugar al cual se dirigirán en caso de evacuación y cuáles son los insumos básicos que necesitan para asegurar a la familia fuera del hogar.

“Lo principal es guardar enseres básicos de aseo, linternas, agua, ropa de abrigo, medicamentos -sobre todo para personas que sufran enfermedades crónicas- y tratar de tener dinero en efectivo, ya que los cajeros automáticos pueden quedar inutilizables por los cortes de energía que se producen en estos casos. Si la evacuación es en vehículo, también hay que considerar el combustible”, sostiene.

Consejos para prevenir la propagación

En cuanto a la prevención de incendios forestales y su propagación hacia las casas, Arturo Cares señala que lo primordial es realizar tareas que permitan evitar el contacto de material inflamable con el fuego o las altas temperaturas.

“Es muy común en las zonas afectadas que la gente tenga bidones con combustible, pesticidas, madera u otros elementos inflamables guardados. Éstos deben ser confinados en un lugar con la menor exposición al calor, idealmente alejados de los focos de fuego directo e informar a los bomberos del lugar para que estos elementos no entren en contacto con el fuego”.

Además, si se va a trabajar en la eliminación de material combustible vegetal, como malezas o pastizales, que se realiza durante el día y se debe tener cuidado ante los problemas producidos por el aumento de la temperatura ambiente provocada por los incendios y por la radiación ultravioleta, que en el verano es muy alta.

Para estos casos, el gerente de Prevención de la ACHS agrega que los principales cuidados deben ser “una hidratación constante, utilizar ropa liviana que no complique los movimientos, se debe usar un pantalón largo, camisa o polera manga larga y gorro de ala ancha o con protección en la nuca, para evitar los efectos del sol. Además, los zapatos deben ser muy firmes, principalmente en la zona del tobillo, para evitar cualquier daño a los pies”.

Finalmente, Arturo Cares recomienda métodos para prevenir la propagación como eliminar la carga de elementos combustibles alrededor de las viviendas, como hojas, ramas o arbustos y mojar las casas y sus alrededores, ya que “en este caso la humedad hace que baje la probabilidad de que las viviendas u otros elementos puedan incendiarse”.

Si usted es trabajador de una empresa afiliada a la ACHS, y durante el desarrollo de su trabajo sufre un accidente, debe acercarse a los centros de atención de la ACHS a lo largo de Chile.

Riesgos para la salud

 

La doctora Bernardita Cubillos, jefa de Medicina del Trabajo del Hospital del Trabajador, entrega las siguientes recomendaciones para la salud de los trabajadores que se vean expuestos a los incendios.

“La inhalación del humo produce principalmente efectos irritativos que deben correlacionarse con la temperatura ambiental. Mientras más cerca del incendio, la temperatura será mayor y la inhalación del humo también, pudiendo provocar inflamación y quemaduras en la vía aérea. Estas molestias, dependiendo del tiempo y nivel de exposición, pueden durar en promedio no más de una semana”, agrega.

Aconseja que, para prevenir los síntomas, “debemos tratar de evitar la exposición y si esto no es posible, se debe mantener una buena hidratación. Al salir de la casa se recomienda el uso de mascarilla con filtro y uso de lágrimas artificiales para los ojos”.

“La población de mayor riesgo son los recién nacidos, adultos mayores, pacientes con enfermedades respiratorias crónicas y mujeres embarazadas”, señala y agrega cuando se produce un aumento de la dificultad respiratoria o una irritación de conjuntivas oculares con cuerpos extraños, se debe acudir al médico.